4 may 2011

Emiliano Pérez Mencía - Valles de Benavente. Oficios tradicionales y artesanos II [2010]


Emiliano Pérez Mencía: Valles de Benavente. Oficios tradicionales y artesanos II. 209 pp. 24x17. Fotografías color. Rústica. 2010. ISBN: 978-84-938160-2-5.

ÍNDICE

Prólogo
Presentación

I. RELACIONADOS CON LA AGRICULTURA Y LA GANADERÍA.
Los vendimiadores y la vendimia.
Elaboración del vino.
Hortelanos y semilleros en Carracedo de Vidriales
Íñigo Rábano, jardinero, hortelano y podador.
El trillero.
Julián Donado, el zahorí de Burganes de Valverde.
Tasio, el pastor de Cunquilla de Vidriales.

II. RELACIONADOS CON LA ACTIVIDAD TEXTIL.
Braulio Álvarez, sastre en Benavente.
El tejedor.
Tomás Verdes, cordelero en Uña de Quintana.
La hilandera.
Encaje de bolillos.
Elaboración del lino.

III. RELACIONADOS CON LA CONSTRUCCIÓN.
Isaías Zanca, adobero en Burganes de Valverde.
Ezequiel Ibáñez Fidalgo, tejero en Burganes de Valverde.
Angelino de la Fuente, el tapiador de Santa María de la Vega.

IV. RELACIONADOS CON OTRAS ACTIVIDADES.
Máximo Pérez, el cestero de Quiruelas de Vidriales.
Benicio Gallego, el alguacil de Manganeses de la Polvorosa.
Doroteo, el barbero de Villafáfila.
José Antonio Guerra, el campanero de Santa Cristina de la Polvorosa.
Narciso González, el sacristán de Burganes de Valverde.
Lorenzo Tomé y la imprenta Gráficas Cubichi.
Segundo Barrios, zapatero artesano en Santa Cristina de la Polvorosa.
Bernardo Blanco, el matanchín de Fuentes de Ropel.
La matanza del cerdo en casa de Zótico en Fuentes de Ropel.
Vicentina, la ermitaña de La Soledad.

PRESENTACIÓN

Este libro es continuación de lo que sobre este tema publiqué en el año 2006 con el título Oficios Tradicionales y Artesanos. Pero si entonces fueron 31 las personas que me informaron y explicaron su antiguo oficio, ahora son 26 las que lo hacen, en la misma
línea de los anteriores.
A lo largo de estos años he comprobado que fueron muchos más los oficios y trabajos tradicionales existentes en la ciudad de Benavente, algunos hasta no hace mucho tiempo. Es natural que así fuese, pues siempre fue centro comarcal, y ciudad de ferias, mercados y demás servicios. Y tuvo que haber numerosos oficios en relación con ello: tratantes, alfareros, molineros, modistas, pregoneros, curtidores, colchoneras, muleros, etc. etc. Hubiese sido interesante recoger algunos más para tener el testimonio directo y personal de cómo los desempeñaban. Pero muchas de estas personas han fallecido y con ellas también el oficio. Nuestro deseo es que la publicación sirva de recuerdo y homenaje para todos.
Lo mismo ocurría en la comarca. En muchos pueblos contaban con las materias primas necesarias para desarrollar algunos de ellos, y luego llevaban los objetos o productos elaborados al mercado de Benavente, o a otros pueblos, para su venta.
Aunque en esta, como en la anterior publicación, aparezca una persona como protagonista, en el capítulo correspondiente cito algunos más del pueblo o comarca que ejercieron el mismo oficio, casi todos ellos mayores y por supuesto ya jubilados. La forma de trabajar, las costumbres y las tradiciones son parecidas en todos. He agrupado los distintos oficios por temas, según sea la materia o actividad a desarrollar, ya estén relacionados 1.- con la agricultura o la ganadería, 2.- con la actividad textil, 3.- con la construcción o 4.-con otras actividades, como se puede ver en el último apartado.
Y a quien se acerque a las páginas del libro, en el apartado de la agricultura y ganadería, le llamará la atención Tasio, el pastor de Cunquilla de Vidriales, que a sus 85 años sigue cerca de las ovejas, ahora aconsejando y echando una mano a su hijo, que ejerce el mismo oficio, aunque empleando métodos distintos y maquinaria moderna.
Por otra parte, como novedad, se muestra un oficio especial y casi único por estas tierras como es el de zahorí, de lo que se siente orgulloso Julián Donado, de Burganes de Valverde.
Sobre los vendimiadores, la vendimia y la elaboración del vino al modo tradicional todavía nos pueden enseñar cosas e informarnos con detalles en muchos pueblos de los Valles de Benavente:
Pobladura del Valle, Cunquilla de Vidriales, Abraveses de Tera, etc.
Y, cómo no, también sobre los trilleros que todos los años llegaban para vender o reparar los trillos y así tenerlos preparados para la temporada.
La actividad textil también merece atención, pues antiguamente se sembraba lino en muchos pueblos y se obtenía la fibra, se hilaba y se tejía. Quien mejor nos lo cuenta es Antonio Fernández, de Villaferrueña, maestro en el oficio, como trabajador en ello de por vida.
Como ejemplo de los muchos sastres existentes en Benavente hemos entrevistado a Braulio Álvarez, quien nos ha informado sobre su trabajo y el de las demás personas que lo ejercían esta
ciudad.
También nos ha llamado la atención cómo gran parte de los vecinos del pueblo de Uña de Quintana se dedicaban, unos a la confección de cuerdas y otros a la venta de las mismas por distintas partes de Castilla y León y otros lugares de España. Tomás Verdes nos lo cuenta, al tiempo que nos explica, como hacían las cuerdas.
El encaje de bolillos, que estaba completamente olvidado por estas tierras, se está recuperando gracias a las asociaciones de encajeras que hay en algunos pueblos y ciudades. En Benavente está
al frente de ella, desde hace varios años, Isabel Fernández, quien nos informa de las actividades que realizan.
Respecto a la construcción, he hablado con Isaías Zanca, un adobero de Burganes de Valverde, y con Ezequiel Ibáñez que fue tejero en el mismo pueblo. Ellos fueron expertos en manejar y preparar la tierra y la paja, para confeccionar adobes y tejas, materiales imprescindibles en tiempos pasados para la construcción de viviendas y edificios para otros usos.
Angelino, de Santa María de la Vega nos ha servido como ejemplo de los tapiadores, llamados así, porque empleaban esta técnica de construcción de modo preferente. Nada menos que 60 casas del pueblo fueron construidas con tapiales por Angelino a lo largo de su vida.
En el último apartado se incluyen todos los demás oficios estudiados y que no tienen que ver con los anteriores: En Quiruelas de Vidriales es Máximo Pérez quien me informa sobre el oficio de
cestero que desempeño durante más de 50 años; como alguacil y pregonero visité a Benicio Gallego de Manganeses de la Polvorosa; para conocer a un barbero me acerqué a Villafáfi la y allí conocí a Doroteo, que con 86 años ya, es el mejor ejemplo de un barbero, de los de antes, oficio que ha desempeñado desde pequeño.
Para conocer a un sacristán fui a Burganes, pues me habían hablado de Narciso González. Y creo haber acertado, pues hace de todo, ayudando en la iglesia del pueblo, menos decir misa. Y además sabe hasta latín; lo mismo que José Antonio Guerra, de Santa Cristina de la Polvorosa, que ayuda también en la parroquia, pero su gran afición son las campanas, tocar las campanas. Conoce bien el antiguo oficio, hoy recuperado gracias a unos hombres que, como él, organizan y participan en conciertos por diversas localidades.
También de Santa Cristina era Segundo Barrios, recientemente fallecido. Fue, hasta casi el fi nal de su vida, un zapatero artesano, muy solicitado por las botas, botos y zapatos a medida que preparaba.
Lorenzo Tomé ha pasado toda su vida, hasta que se jubiló, dedicado a trabajar en imprentas de Benavente. Con él podremos conocer cuántas había y cómo la forma de trabajar era más manual
y, si queremos, artesanal, lo mismo que las máquinas que empleaban para ello. Ahora son sus hijos quienes siguen con Gráficas Cubichi, con nuevos métodos de trabajo y por supuesto nuevos instrumentos y maquinaria.
También de Benavente es Vicentina, la ermitaña de La Soledad, que nos ha dado un buen testimonio de su vida y de su quehacer cuidando a la ermita, tanto ella como los familiares que la precedieron, pues nada menos que lo hicieron durante 150 años.
Se incluye también en este apartado el capítulo sobre el matanchín, concretamente Bernardo, que ejerce como tal en Fuentes de Ropel y pueblos próximos. Todo lo relacionado con este ofi cio y sobre la matanza se cuenta con todo detalle en estos capítulo, pues lo hemos visto y vivido personalmente, a fi nales de diciembre del año 2008, en casa del Zótico, un vecino del pueblo.
Tengo que agradecer una vez más al Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” que en este año, en el que celebra el 20 aniversario del inicio de sus actividades, haya creído conveniente
la edición de este nuevo libro sobre los oficios del pasado, muy del agrado de las personas mayores y también de todos los amantes del patrimonio. Con ello se cumple una de los fi nes principales de este tipo de Centros de Estudios Locales, conocer más y mejor la historia, el arte, la naturaleza, la etnografía, el medio ambiente y otros muchos aspectos del patrimonio de un territorio concreto, sean ciudades, pueblos, comarcas o provincias, según sea el ámbito de su actuación.
Sin duda alguna, en estos 20 años de existencia y actividad, el CEB “Ledo del Pozo” ha dado un vuelco cultural a la ciudad de Benavente y a su comarca hasta el punto de poder afirmar con certeza que ha habido un antes y un después desde su creación.
Agradecer también al Ayuntamiento de Benavente, Caja España y Diputación de Zamora, su colaboración, sin la cual sería imposible llevar a cabo esta publicación y las demás actividades que el Centro de Estudios realiza.

EMILIANO PÉREZ MENCÍA

Mª Pilar Brel Cachón - La población en el valle del Esla: La mortalidad (Siglos XIX y XX) [2001]


Mª Pilar Brel Cachón: La población en el valle del Esla: La mortalidad (Siglos XIX y XX). 24x17. Rústica. 2001. ISBN: 84-920047-1-1.

ÍNDICE

Prólogo
Introducción

I. LA MORTALIDAD DEL VALLE DEL ESLA.
1. Marco geográfico general. La dinámica natural de las provincias de León y de
Zamora.
2. La evolución demográfica del Valle del Esla.
3. La distribución por edades del la mortalidad.

II. LA ESTRUCTURA POR CAUSA DE LA MORTALIDAD. LOS FACTORES.
1. Las transformaciones socioeconómicas. La diferente situación a finales del siglo
XIX.
2. Las condiciones higiénicas.
3. La evolución económica.
4. La nutrición, un componente esencial de la salud.

III.LA ESTRUCTURA DE LA MORTALIDAD POR CAUSA. PRIMERA ETAPA (1871-1900).
1. La mortalidad de la infancia (1871-1900).
2. La mortalidad de los adultos (1871-1900).
3. La mortalidad de los mayores de 70 años (1871-1900).
4. Características generales de la mortalidad total. El peso de muy pocas
enfermedades (1871-1900).

IV. LA ESTRUCTURA DE LA MORTALIDAD POR CAUSA. SEGUNDA ETAPA (1901-1930).
1. La mortalidad de la infancia (1901-1930).
2. La mortalidad de los adultos (1901-1930).
3. La mortalidad de los mayores de 60 años (1901-1930).
4. La gripe de 1918.
5. Características generales de la mortalidad en 1901-1930. Pervivencia de los
rasgos estructurales.

V. LA ESTRUCTURA DE LA MORTALIDAD POR CAUSA. TERCERA ETAPA (1931-1960).
1. La mortalidad de la infancia (1931-1960).
2. La mortalidad de los adultos (1931-1960).
3. La mortalidad de los mayores de 60 años (1931-1960).
4. Características generales de la mortalidad total en 1931-1960. Un período de
cambio.

VI. LA ESTRUCTURA DE LA MORTALIDAD POR CAUSA. CUARTA ETAPA (1961-1990).
1. La mortalidad de la infancia (1961-1990).
2. La mortalidad de los adultos (1961-1990).
3. La mortalidad de los mayores de 60 años (1961-1990).
4. Características generales de la mortalidad en 1961-1990. Nuevos factores de
riesgo.

VII. CONCLUSIONES. EL DESCENSO DE LA MORTALIDAD Y SUS COMPONENTES.

BIBLIOGRAFÍA.

Fernando Regueras Grande (Coord.) - Más es menos. Construir en barro. Una arquitectura de futuro. Actas de las IV Jornadas de Estudios [2009]


Fernando Regueras Grande (Coord.): "Más es menos". Construir en barro. Una arquitectura de futuro. Actas de las IV Jornadas de Estudios. 208 pp. 24X17. Rústica. 2009. ISBN: 978-84-936651-4-2.

ÍNDICE

Fernando Regueras: "'Más es menos'. Construir en barro. Una arquitectura de futuro".

PRIMERA SECCIÓN

José Luis Alonso Ponga: "Construir en tierra: Anotaciones desde la antropología cultural".
Juana Font Arrellano: "Tres familias constructivas: Muros tejidos, adobes y tapias de tierra".

SEGUNDA SECCIÓN

María Brown Birabién: "(Sis)temas actuales de construcción con tierra".
Eloy Algorri García: "La construcción con tierra en el código técnico de la edificación".

TERCERA SECCIÓN

Miguel Rocha: "El centro da terra. Actuaciones en la arquitectura de tierra en Portugal".
Manuel Domínguez Alonso: "Inter-acción y la Fundación Navapalos (Soria). Casi un cuarto de siglo a favor del desarrollo rural sostenible".
Francisco Valbuena García y Jorge Silva Uribarri: "Diez viviendas bioclimáticas. Amayuelas de Abajo (Palencia)".
Jaime de Hoz Onrubia, Luis Maldonado Ramos y Fernando Vela Cossío: "Arquitectura y construcción con tierra. La experiencia del CIAT de Boceguillas (Segovia)".
María Brown Birabién: "Adobe participativo y equipamiento comunitario en Tierra de Campos".

CUARTA SECCIÓN

Luis Salazar Rabasa: "Un ejemplo de autopromoción de una vivienda de tierra en Urueña (Valladolid)".

INTRODUCCIÓN

“Más es menos”, revés, en otras claves históricas, edilicias y medioambientales –que no reacción– al viejo lema de la modernidad arquitectónica (“Less is more”, Mies Van der Rohe), recoge el programa de diez conferencias habido en la sede de Caja España de Benavente, entre el 5 y el 9 de noviembre
de 2007, bajo patrocinio del Ayuntamiento de la villa, Caja España y el Parador Nacional de Turismo “Fernando II”. Se celebraron durante esta semana las IV Jornadas de Estudios que desde hace años viene desarrollando el C.E.B. “Ledo del Pozo”: Construir en barro. Una arquitectura de futuro, que reunió a Santropólogos, historiadores, arquitectos y promotores y a un público, si no excesivamente
numeroso, como acostumbra, sí más participativo de lo habitual.
Acompañó a las charlas una pequeña exposición fotográfica (Arquitectura del Barro, Salón de exposiciones de Caja España, 25 de octubre a 18 de noviembre) con materiales y texto de Juana Font, a los que añadir algunas imágenes de la tierra de nuestro compañero Emiliano Pérez Mencía. 
El desarrollo de las intervenciones, que en este libro de Actas se refle­jan, se articuló en tres áreas. 
José Luis Alonso Ponga y Juana Font Arellano, centraron en primer lugar la cuestión desde un punto de vista antropológico-cultural y técnico, siempre en una perspectiva histórica.
José Luis Alonso Ponga, profesor titular de Antropología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid, ha dirigido varios Proyectos de Investigación, coordinador y comisario de exposiciones de su especialidad, es autor de un nutrido grupo de catálogos y libros sobre reli­giosidad y tecnología popular, entre los que destacamos, afín a nuestro propósito, La arquitectura del barro, Junta de Castilla y León 1986, que ya va por la 3ª edición, a la que ha dedicado varios artículos y ponencias en Congresos. 
El profesor Ponga disertó (Construir en tierra: anotaciones desde la An­tropología Cultural) sobre algunas claves y cuestionamientos metodológi­cos de lo que puede (y debe) entenderse por construir en tierra desde la perspectiva de la antropología cultural. 
Juana Font Arellano es historiadora del Arte y especialista en la cons­trucción en tierra, profesora habitual de Master de Restauración en varias universidades españolas y asidua colaboradora de toda clase de activida­des y textos relacionados con la recuperación y construcción en tierra en Navapalos, Amayuelas, Aveiro, Montpellier, etc. Miembro de distintos gru­pos y asociaciones españolas e internacionales (Red iberoamericana Prote­rra, de la internacional Unesco-Craterre, de la española ESTEPA, etc). Fi­gura clave, pues, y animadora de empeño de buena parte de las iniciativas que se llevan a cabo en el país relacionados con la arquitectura de tierra, gracias a sus buenos oficios e interés han podido celebrarse estas IV Jorna­das de Benavente. En nombre del C. E. B. “Ledo del Pozo” quiero dejar aquí constancia de nuestra gratitud y reconocimiento. 
Juana se refirió pródigamente a las técnicas más habituales de cons­trucción en tierra cruda (Tres familias constructivas: muros tejidos, adobes y tapias de tierra), no sin antes realizar unas elocuentes evocaciones sobre los estrechísimos vínculos del hombre y la tierra -hoy castigada sin límite por modelos suicidas de crecimiento-, desde los mitos primigenios al em­bellecimiento de su cuerpo, del cuidado de su salud a la realización de sus viviendas y espacios sagrados, trazando además un amplio panorama so­bre la universalidad espacio temporal de las construcciones en tierra. 
En segundo término, María Brown y Eloy Algorri trataron dos aspectos claves si realmente consideramos la capacidad de “Construir en tierra, [como] una arquitectura de futuro”, según reza el título de estas Jornadas: su sostenibilidad y su “perversa” situación legal. 
María Brown Birabén es arquitecta argentina con formación complemen­taria en varios países orientada hacia las energías renovables, la sostenibilidad y la cooperación al desarrollo (local), siempre con un gran componente peda­gógico; actualmente reside en Sevilla y participa activamente en congresos nacionales e internacionales de su especialidad; socia fundadora de ESTEPA( Estudios sobre Tierra, Energía, Patrimonio y Ambiente) que se desarolla en Tierra de Campos con talleres estivales para jóvenes españoles y extranjeros. 
Su ponencia versó sobre (Sis)temas actuales de construcción con tierra, un riguroso alegato a favor de esta arquitectura, tan sabia como elemental, más allá de la evocación folclórica o de la pura reflexión histórica. Por decir­lo con sus palabras: su sostenibilidad energética es capaz de “autogestio­nar” su comportamiento térmico generando una auténtica arquitectura bio­climática. En una época de urgencias energéticas como la que vivimos, es preciso, recuerda María Brown, cuestionarnos el uso de máquinas sobredi­mensionadas para paliar nuestro olvido sobre como funciona un espacio bien construido en un clima determinado. 
Eloy Algorri García es arquitecto urbanista, asiduo conferenciante en temas de restauración y arquitectura de tierra, ha impartido clases sobre conservación, restauración y rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico en distintas universidades españolas; participado en levantamientos topo­gráficos de excavaciones en España (León), Turquía y Egipto; y proyectado numerosas restauraciones monumentales, de iglesias y palacios en la región leonesa, especialmente el de Toral de los Guzmanes (sobre el que ha inter­venido durante más de doce años), Plan Director del monasterio de San Pe­dro de Montes, o rehabilitación de la Carcel Vieja de Ponferrada para adap­tarla a “Museo Histórico del Bierzo” etc., sin olvidar actuaciones sobre ar­quitectura doméstica y funcional leonesa: casas, hórreos, bodegas, apriscos, pajares, hornos o ermitas. 
En su conferencia, Algorri puso el dedo en la llaga -con ironía y fi no humor que quita hierro a la aridez normativa de su intervención- sobre las contradicciones e incoherencias de nuestras Administraciones públicas. Apuestan por los recursos vernáculos como garantía patrimonial del turismo interior y la fijación de la población rural y, sin embargo, no reconocen la viabilidad del hábitat tradicional en tierra, entorpecen las rehabilitaciones de construcciones históricas y convierten en auténtica gesta la promoción de una vivienda de nueva planta en adobe y tapia de tierra. 
Vistos los hitos antropológicos, históricos, técnicos y legales sobre los que se fundamenta la arquitectura en barrro, el tercer bloque de interven­ciones se orientó hacia las experiencias actuales, bien en Portugal, bien -y fueron, naturalmente, el grueso de las charlas- en la comunidad autónoma de Castilla y León. 
Sobre el caso portugués nos acompañó Miguel Rocha, arquitecto que desarrolla su actividad a ambos lado de la Raya y es uno de los animadores del Centro da Terra. Profesor y coordinador infatigable de cursos y talleres de técnicas de construcción con tierra, técnico de Patrimonio en la UPD del grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España y autor de varios libros y más de 20 ponencias sobre nuestro tema. En la actualidad es Coor­dinador de Obras en el proyecto-piloto “Patrimonio crea empleo”, con inter­vención en el entorno de la Alcazaba de Reina y la ciudad romana de de Regina, en la comarca de Llerena. 
Su intervención (El Centro da Terra. Actuaciones en la arquitectura de tierra en Portugal) se orientó hacia tres direcciones: la recuperación reciente, en primer lugar, de este tipo de arquitectura en Portugal, en 1984 (como res­tauración arqueológica) y sólo desde 1993 como construcciones en tierra; una actualidad prometedora, en segundo término, con frecuentes proyectos, empresas especializadas (una de las cuales construye la piscina municipal de Toro), producción industrial de materiales, implicación de Universidades, seminarios y reuniones periódicas, publicaciones … aunque, como en Espa­ña, se carece de una normativa legal, que debe sortearse con ciertos “tru­cos” jurídicos; por fi n El Centro da Terra, asociación que aúna y cataliza to­das las iniciativas, con los objetivos de estudiar, documentar y difundir la construcción en tierra en Portugal. 
Las experiencias en Castilla y León se cifraron en cuatro casos signifi ca­tivos, desde el pionero de Inter-acción en Navapalos (Soria), CIFAES de Ama­yuelas (Palencia), CIAT de Bodeguillas (Segovia), al más reciente de ESTEPA, que desarrolla su actividad itinerante sobre todo en Tierra de Campos. 
A) Navapalos, pueblo abandonado en la deprimida comarca del Burgo de Osma, donde la despoblación agudizaba el deterioro social, cultural y del patrimonio arquitectónico y mediambiental, fue el revulsivo que impulsó a un arquitecto alemán, Erhard Rohmer, y una funcionaria soriana, Ana Vera, a la creación de Inter-acción “Amigos de la Arquitectura Autóctona y de las tradiciones populares de España” (1984) cuyo fin ha consistido en: 
-recuperar ese patrimonio con técnicas y materiales antiguos unidos a tecnologías innovadoras 
-poner freno a su destrucción y propiciar el reasentamiento de pobla­ción una vez las edificaciones fueran las habituales 
-convertir el pueblo en un centro de investigación donde la arquitectura bioclimática, los materiales ecológicos, la formación, el ecocentro, el teletra­bajo, etc., hagan del mismo un lugar atractivo y de cooperación internacio­nal en estos campos. 
Para hablarnos de ello contamos con Manuel Domínguez Alonso, Vice­presidente de la Fundación Navapalos y Director de Cursos de Arquitectu­ra Bioclimática que allí se celebran. Físico, investigador del Instituto del Frío, C.S.I.C., y jefe del Departamento de Ingeniería, autor de numerosas publicaciones, patentes e informes técnicos sobre la materia, ha participado en continuos proyectos de investigación relacionados con las construccio­nes bioclimáticas y las energías renovables. 
Su ponencia: Inter-acción y la Fundación Navapalos (Soria), casi un cuarto de siglo a favor del Desarrollo Rural Sostenible, consistió en una vi­sión retrospectiva de las principales labores realizadas durante estos años por la ONGD Inter-Acción y la Fundación Navapalos, dentro y fuera de Es­paña. 
B) Las Amayuelas de Abajo, al N de Palencia, entre Villoldo y Amusco, ha sido otro de las eco-aldeas donde la gestión integral del territorio se ha convertido en un excelente marco para la formación y la creación de em­pleos verdes. 
Lugar semiabandonado, como tantos otros, su destino cambió con la aparición, a mediados de la década de los ochenta, de las denominadas Es­cuelas Campesinas, un colectivo empeñado en promover un modelo de edu­cación para el desarrollo rural. De sus distintas iniciativas surgió el proyecto 
C.I.F.A.E.S. ( Centro de Investigación y Formación en Actividades Económi­cas Sostenibles)-Universidad Rural Paulo Freire, cuyo propósito es crear un municipio ecológico y “recuperar la cultura campesina” manteniendo la ri­queza de la tierra, viviendo sin necesidad de consumir mucha energía y complementando formas de producción tradicionales y modernas. Todo ella para demostrar “con la práctica” que “en los núcleos rurales es posible se­guir viviendo, trabajando y generando riqueza siendo respetuosos con el medio ambiente”. 
La cosecha del esfuerzo, no exenta de dificultades, ha sido generosa: un albergue, una cocina industrial, un corral de aves autóctonas y otro de cor­dero biológico, dos bodegas, cultivos biológicos de cereales y leguminosas, un invernadero (1.500 metros cuadrados), 5.000 metros cuadrados de huerta biológica, una planta de compostaje de residuos orgánicos, un horno de pan integral, un filtro "verde" para los residuos del pueblo (que no dispone de depuradora), un taller de promoción del barro y el adobe como técnica cons­tructiva local, una panadería tradicional, Todas estas iniciativas han devuel­to la vida a Las Amayuelas, han mantenido la biodiversidad cultural en la zona, proporcionado empleos y rehabilitado edificios ruinosos. 
Entre los arquitectos colaboradores en este empeño, explicaron sus ex­periencias edilicias en Amayuelas Francisco Valbuena García y Jorge Silva Uribarri. Miembros de la ONGD Arquitectos Sin Fronteras de Castilla y León, desde su Centro para la Recuperación del Patrimonio Rural han estudiado la arquitectura en tierra desarrollando proyectos en el Departamento del Ama­zonas de Perú desde 1997, siendo autores además, junto con María Jesús González, de 10 viviendas bioclimáticas en nuestra localidad terracampina. 
Ubicación, tipología y materiales de las casas responden a una reinter­pretación de las construcciones tradicionales, que sirvieron de marco forma­tivo y profesional a un grupo de jóvenes de la comarca, utilizando siempre las energías alternativas como sistemas energéticos. Por otra parte, se rom­pió el esquema convencional del usuario ajeno a la producción de su espacio vital, convirtiéndose aquí en promotores, gestores y constructores directos de su propia vivienda. Aun así, fueron muchos los problemas, desde la ca­rencia de operarios especializados a la falta de industrialización de materia­les, que genera un encarecimiento de la obra, por no hablar de la total au­sencia de normativa legal y homologación del proceso constructivo y por tanto la inviabilidad de confiar la casa a cualquier aseguradora. 
C) Boceguillas es un pueblo segoviano situado en el ochavo más oriental (Bercimuel) de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, pueblo próspe­ro, muy lejos del desamparo terminal de Navapalos o Amayuelas. Aquí no se han planteado unas experiencias alternativas como en aquellos casos sino un acuerdo institucional entre el ayuntamiento de la localidad y la Universi­dad Politécnica de Madrid (1996) para la creación del CIAT (Centro de In­vestigaciones de Arquitectura Tradicional), cuya sede radica en la antigua Casa parroquial rehabilitada. Su objetivo ha sido el estudio, catalogación, protección y difusión de la arquitectura tradicional de la comarca NE de la provincia de Segovia y sus sistemas y técnicas constructivas con tierra, ma­dera y piedra. 
Las actividades que desarrolla el CIAT desde el 2001 consisten funda­mentalmente en la realización de cursos, seminarios y encuentros de profesio­nales, estudiantes y público interesado, además de la organización de campos de trabajo destinados a la experimentación y familiarización con los materiales y técnicas vernáculas por parte, sobre todo, de universitarios y, en particu­lar, alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. 
Para ilustrarnos todos estos aspectos contamos con la presencia de sus tres principales animadores: Jaime de Hoz Onrubia, asesor científi co, Luís Maldonado Ramos y Fernando Vela Cossío, codirectores del CIAT, todos ellos coautores del Diccionario de construcción tradicional: tierra, San Se­bastián 2003. 
Jaime de Hoz es filólogo, especialista en Teoría, Historia, Legislación e Intervención por la Universidad Politécnica de Madrid y profesor de Historia de la Arquitectura y de Teoria e Historia de la Restauración en la Universidad Alfonso X el Sabio (Villanueva de la Cañada, Madrid). Su labor investigadora se desarrolla en el ámbito del patrimonio edificado, onomástica histórica, to­ponimia y antroponimia y en el análisis del léxico desde una perspectiva dia­crónica. 
Luis Maldonado Ramos, arquitecto y catedrático de la ETSAM, profesor de Técnicas de Intervención en edificios Históricos, es autor de múltiples proyectos y obras de arquitectura y restauración monumental; trabaja tam­bién asiduamente en temas relacionados con la arquitectura popular española, nuevas técnicas y rendimientos energéticos de construcciones en tie­rra. 
Fernando Vela Cossío, arqueólogo y especialista en el estudio de edifi ­cios históricos, de cronología principalmente medieval y moderna, es uno de los responsables del proyecto de investigación que se desarrolla en las rui­nas de San Miguel de Piura la Vieja, primera fundación castellana en Perú. Profesor de Historia de la Arquitectura y el Urbanismo, de Técnicas de Res­tauración y de Historia de la Construcción Industrial en la ETSAM. 
Su intervención se ordenó en cuatro aspectos: Una presentación primero del CIAT, sus orígenes, propósitos y actividades; su marco de actuación, des­pués, en la comarca NE de Segovia, trazando la evolución histórica de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda desde la Repoblación y de la pro-pia villa de Boceguillas; en tercer lugar, un apartado sobre las características de la vivienda vernácula de la zona, para terminar con un capítulo dedicado a la actividad científica y de formación del Centro (cursos de verano, publica­ciones, colaboración internacional, etc.) y sus proyectos de futuro. 
D) ESTEPA (Estudios sobre Tierra, Energía, Patrimonio y Ambiente), recientísima asociación creada a principios del año 2007 cuyo espacio prio­ritario es Tierra de Campos y su voluntad la itinerancia allí donde encuentre el apoyo y la solidariedad de ayuntamientos para su proyecto de relación entre tierra cruda y patrimonio. 
ESTEPA promueve la revalorización de la tierra como material construc­tivo desde dos líneas de actuación: la intervención arquitectónica y la edu­cación y difusión de su papel desde el punto de vista energético y ambiental científico. Difusión que busca involucrar a toda la comunidad, especialmen­te a los jóvenes, sin olvidar una participación internacional. 
Hasta la fecha se han realizado dos Jornadas Internacionales de Adobe Participativo y Equipamiento Comunitario, el primero en agosto de 2007 en Santa Eufemia del Arroyo (Valladolid), y un año después en Paredes de Nava (Palencia), con la realización de adobes y un horno estepario, “rescatando del olvido este ingenio castellano que permitió a muchas generaciones hor­near sólo con barro, paja y ramaje residual”. Con dichas experiencias senci­llas y didácticas se trata de crear un “itinerario de redescubrimiento de la tierra” para toda la comunidad participante, local y forastera. 
Para abundar sobre estas iniciativas contamos, de nuevo, con la presen­cia de la fundadora y presidenta de la asociación, María Brown Birabén, que disertó sobre “Adobe Participativo y Equipamiento Comunitario en Tierra de Campos”. 
Vistos los proyectos y realidades que se vienen desenvolviendo en Por­tugal y Castilla, era ya momento de plasmar estas voluntades en un “caso práctico” de autopromoción de una casa de tierra en el municipio vallisole­tano de Urueña (2002). 
Se trata de un proyecto personal y familiar (Luis Salazar y Rosa Iglesias), con una gran carga sentimental –que le aleja de lo que podría llegar a ser un modelo estándar– pero cuyas claves objetivas: dirección técnica, materiales, trabas burocráticas y legales, son perfectamente extrapolables y evidencian las dificultades e incomprensiones que implica la promoción de la arquitec­tura vernácula en la propia tierra, desasistida además de cualquier asesora­miento, pauta constructiva o plan de seguimiento, por no hablar de la inexis­tencia absoluta de incentivos o facilidades fiscales, más bien al contrario. Contradicción más que flagrante en una villa como Urueña, uno de los re­clamos de la cultura tradicional en la región donde son muchos los que pre­dican y defienden la arquitectura autóctona, pero muy pocos los que cardan la lana. 
Para instruirnos de las venturas y desventuras de su vivienda en barro (“Un ejemplo de autopromoción de una vivienda de tierra”) estuvo con no­sotros Luís Salazar Rabasa, restaurador, especializado en material arqueoló­gico e inorgánicos, que ha trabajado para distintas administraciones, museos e instituciones privadas, centrándose en la actualidad en la conservación de la villa romana de Almenara-Puras (Valladolid). 
Y final 
Aún hoy más del 50% de la población mundial construye sus viviendas en barro, en distintas formas y con diferentes técnicas. 
Y así ha sido en nuestra tierra, donde lamentablemente se ha asociado a una imagen de miseria y emigración, lo que ha redundado en un desprecio colectivo al que no son ajenas las propias instituciones. Una imagen que, por poner un ejemplo entre mil, ya se registra en 1838 para las tierras de Benavente (Semanario Instructivo, nº 17, 22 de junio, pp. 66-67): “pueblos construidos en su mayor parte de tapias o de adobes que se desmoronan a la simple acción del sol y de las lluvias con la misma facilidad que se levantan”, situación de la que no se libra la propia capital del condado, lleno “de tantas casas y edificios de tierra, y tan pocos de ladrillo o de piedra, imagen de la incuria y la pobreza”, entramados de adobes y tapias, que son el alma cons­tructiva de las viejas viviendas, y todavía afloran en los habituales derribos que siguen caracterizando nuestro paisaje urbano. El mismo castillo famosí­simo de Benavente, tótem y ex libris de la villa era, como buena parte de las fortalezas tardomedievales, una construcción terrera a la que se reañadieron nuevas crujías pétreas, “jerarquía” de materiales que sirvió de coartada en su destrucción selectiva hasta dejarlo reducido al torreón de sillería del Ca­racol. 
Abundante, económico, plástico y reciclable, excelente regulador de las variaciones de temperatura y humedad, antisísmico y perfectamente inte­grado en el paisaje, mezclado con paja provee aislamiento acústico y térmi­co, absorbe olores y no es atacado por el fuego. Estas extraordinarias propie­dades del barro permiten disminuir notablemente el empleo de calefaccio­nes en invierno y acondicionadores de aire durante el verano. Los derribos de una casa de tierra no generan escombros que colmatan enseguida los vertederos municipales y su proceso constructivo emplea hasta el 60% me-nos de agua que la usada en un edificio de hormigón. 
Por eso desde una conciencia de desarrollo sostenible, “aquel que satis­face las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las po­sibilidades de las del futuro, para atender sus propias necesidades” (Princi­pio 3º de la Declaración de Río(1992), reflexionar sobre la arquitectura en tierra, más allá de su alto valor patrimonial y estético, tampoco es sólo un ejercicio de erudición etnográfica o de nostalgia retrospectiva, sino un com­promiso crítico y moral por la supervivencia de planeta.
Que el empeño de estas Jornadas no haya sido en vano.

FERNANDO REGUERAS GRANDE

Eduardo Fuentes Ganzo - Dinero y moneda en un concejo medieval: En el umbral del euro (1202-2002) [2001]



Eduardo Fuentes Ganzo: Dinero y moneda en un concejo medieval: En el umbral del euro (1202-2002). 160 pp. 24x17. Rústica. 2001. ISBN: 84-920047-3-8.

ÍNDICE

Presentación.
I. INTRODUCCIÓN: UN PANORAMA Y UN DETALLE.
1. Panorama: Dinero y moneda.
2. Detalle: Mirar una moneda medieval. La verruga del rey.
II. LA MONEDA EN EL MEDIEVO HISPÁNICO.
1. La edad oscura y el tránsito a la economía monetaria.
2. El imperio del vellón: Monometalismo, bimetalismo y hasta trimetalismo.
3. La alquimia de fingir plata: técnicas de acuñación. Las cecas.
4. ¿Cuánto vale el dinero?: Moneda de cuenta y moneda efectiva.
5. "Mutatio Moneta": Falsificadores "reales".
6. El "otro dinero" medieval y monedas en circulación.
III. LA MONEDA MEDIEVAL EN BENAVENTE Y EN EL REINO DE LEÓN.
1. De Ventosa visigoda a Castro "quod dicitur Malgrad": De la primera acuñación a la fundación.
2. Corte del Rey: Moneda en Malgrad con Fernando II.
3. Alfonso IX y la moneda forera en las Cortes de Benavente.
4. Feria en Benavente: La circulación monetaria durante el siglo XIII. Primeros hallazgos.
5. El ocaso del realengo en Benavente: Moneda en el XIV, en la estabilidad de la primera mitad de la crisis Trastamara. Hallazgos benaventanos.
6. Los pedidos del Conde: La primera midad del XV. Hallazgos.
7. La meaja de la sisa: Rentas concejiles con permiso del Señor Conde.
8. Enrique IV y las acuñaciones del Conde de Benavente.
9. Las últimas monedas medievales durante los RR.CC. 1474-1497.
IV. EL LARGO TRÁNSITO: LEÓN SIN CECAS.
1. La pragmática de Medina del Campo de 1497. La aparición de lqa moneda moderna y el ocaso de las cecas leonesas.
2. Vestigios contemporáneos: La acuñación del Consejo de León y Asturias, las emisiones autonómicas de Juan Carlos I y las 5 pts. de Santiago en el "Jacobeo".
V. EN EL UMBRAL DEL EURO.
CATÁLOGO.
I. Los antecedentes monetarios.
II. La moneda medieval.
III. El largo tránsito.
IV. En el umbral del Euro.
BIBLIOGRAFÍA

Andrés Charro Fernández - Villamandos y Villarrabines en la Historia [2014]


Andrés Charro Fernández: Villamandos y Villarrabines en la Historia. 426 pp. 24x17. Rústica. 2014. ISBN: 987-84-942037-2-5. (Agotado).


ÍNDICE


Abreviaturas de uso frecuente.
Prólogo.
Presentación.

I. Introducción.
II. Los orígenes.
III. Primeras referencias documentales.
IV. El poder monacal.
V. Villamandos, tierra de Benavente.
VI. Villarrabines y el condado de Valencia de don Juan.
VII. Los concejos de Villamandos y Villarrabines.
VIII. El cabildo patrimonial de Villamandos.
IX. La sociedad.
X. Los servicios públicos.
XI. La actividad económica.
XII. La Iglesia.
XIII. La religiosidad.
XIV. La tradición.

Anexo: Unidades de medida.
Apéndice documental. 
Fuentes documentales consultadas.


PRÓLOGO


El conocimiento de la historia de los pequeños pueblos puede ser una forma indirecta de acercamiento a los grandes procesos históricos. Para ello es necesario un planteamiento riguroso que sepa combinar lo local con lo general, y lo general con lo local, en un diálogo recíproco que haga comprensible al gran público los grandes temas de nuestro pasado. A ello hay que añadir la búsqueda de las raíces, el conocimiento de las señas de identidad de los pueblos y la recuperación de sus tradiciones. Quizás por todo ello en los últimos años estamos asistiendo a un renovado interés por los estudios locales, y en particular por las historias municipales.
Este ha sido precisamente el reto asumido por Andrés Charro Fernández: ofrecer un relato histórico minucioso y estructurado de las localidades de Villamandos y Villarrabines, agrupadas hoy bajo un mismo ayuntamiento. En esta ardua tarea se encontró con un primer escollo no menor: la ausencia prácticamente total de documentación municipal. Este grave inconveniente habría desanimado a cualquiera, pero el autor ha sabido suplir esta deficiencia con una exhaustiva búsqueda documental por diversos archivos, así como una profunda revisión bibliográfica. Como el lector tendrá ocasión de comprobar, desde las primeras páginas, son muy numerosos los testimonios inéditos que afloran en esta monografía, y ello es una de las primeras aportaciones a reconocer.
Con un material tan disperso y variado el autor ha sabido construir un discurso muy bien hilvanado y equilibrado en sus principales temas. Aborda en sus capítulos aspectos muy diversos: el pasado romano, la repoblación, la jurisdicción del Concejo de Benavente y más tarde del Condado de los Pimentel, la Vicaría de San Millán, los dominios monásticos y señoriales, etc. Tiene el mérito añadido de que a pesar de ser una obra voluminosa, y con muchos apartados, su lectura no deja de ser siempre amena.
Esta historia de Villamandos y Villarrabines mantiene en todos sus capítulos una vocación divulgadora que es muy de agradecer. El autor ha hecho un notable esfuerzo por hacer comprensibles al lector determinados conceptos técnicos, jurídicos o fiscales, que se suelen dan por sabidos en otras monografías, pero que aquí se desarrollan y explicitan. Las fuentes documentales se combinan con su adecuada contextualización histórica, y con estos fundamentos la síntesis resulta esclarecedora y, además, muy pedagógica. Por eso este es un libro para todos los públicos, tanto para la consulta del historiador como para el lector no especializado.
En fin, un trabajo realizado con todo el cariño por Andrés Charro Fernández para todos sus paisanos, sin perder en ningún momento el rigor y la calidad. Es de justicia reconocer su esfuerzo, pues nos presenta ahora una contribución impagable para preservar las raíces de Villamandos y Vilarrabines, y para perpetuar el legado transmitido por los antepasados. Se hace así realidad la célebre máxima de Cicerón: “la vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos”. La Historia no deja de ser un viaje a través de testimonios memorables, instantáneas irrepetibles e imágenes evocadoras; en definitiva una aproximación a los grandes temas del pensamiento humano. 
El Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” y el Ayuntamiento de Villamandos de la Vega se congratulan de haber podido llevar a buen puerto este proyecto largamente gestado. Para ambas instituciones es un honor presentar a los vecinos el fruto de una colaboración que no tenía otro objetivo que preservar un pedazo de nuestro pasado común. Podemos decir con satisfacción que Villamandos y Villarrabines tienen ya su Historia. Ahora es el momento de conocerla y disfrutarla.
Queda por último agradecer el apoyo recibido a esta publicación de las entidades colaboradoras: Diputación de León, Instituto Leonés de Cultura, Diputación de Zamora y Ayuntamiento de Benavente.

Rafael González Rodríguez
Presidente del CEB “Ledo del Pozo”

Susana Cachón Fidalgo
Alcaldesa de Villamandos de la Vega

José Ignacio del Amo Lobo - Villalobos. Apuntes para su historia [2014]


José Ignacio del Amo Lobo: Villalobos. Apuntes para su historia. 280 pp. 24x17. Rústica. 2014. ISBN: 987-84-942037-1-8. (Agotado).

ÍNDICE

Prólogo
Presentación del Alcalde
Introducción. Agradecimientos.

1. Los primeros datos históricos.
2. Edad Moderna.
3. Siglo XIX.
4. Siglo XX.
5. Edificios e instituciones.
6. Hijos ilustres.
Apéndices.
Bibliografía.

Abreviatura de fondos de los Archivos.

PRÓLOGO

Las historias locales constituyen un género historiográfico que no siempre ha gozado del favor de la crítica academicista. Injustamente denostadas frente a la Gran Historia y los estudios regionales, en la justificación de su marginación no falta la enumeración de toda una serie de prejuicios y tópicos achacables solamente a algunos casos muy puntuales. Este carácter de hermana pobre no ha excluido, sin embargo, su utilización habitual en todo tipo de trabajos de investigación, pues a la hora de fijar la trayectoria y pormenores de los pequeños núcleos de población sus aportaciones resultan insustituibles.
Como suele ocurrir en tantas ocasiones, el problema no es de las dimensiones del marco geográfico del proyecto de investigación, sino de la calidad misma del trabajo. Por la misma razón tampoco es de recibo cargar contra una historia local porque su autor no pertenezca al gremio de historiadores formado en universidades, sino por el planteamiento de su obra, la metodología empleada y su aportación al conocimiento histórico.
Historiar el municipio de Villalobos ha sido la tarea afrontada por José Ignacio del Amo Lobo. A ello ha dedicado, me consta, una paciente labor de largos años recopilando documentos y testimonios sobre este pequeño pueblo de la provincia de Zamora. El lector observará desde las primeras páginas que este libro está escrito desde la pasión y la fascinación por este pequeño pedazo de la Tierra de Campos. Ahora, en un gesto que le honra, ha querido hacer partícipes a todos sus paisanos de sus investigaciones, dejando traslucir en sus páginas sus experiencias personales y los recuerdos de toda una vida.
Pero el autor no sólo ofrece pasión en este libro, también plantea un discurso histórico riguroso y perfectamente documentado. Como socio del CEB “Ledo del Pozo” y colaborador habitual de la revista “Brigecio”, José Ignacio del Amo Lobo ya ha demostrado sobradamente su capacidad y solvencia para los estudios documentales y genealógicos. A ello hay que añadir sus aportaciones en otras publicaciones y en diversos blogs y páginas web.
Algunos elementos han jugado a favor de la feliz llegada a puerto de esta monografía. Villalobos ha gozado del beneficio de un importante legado documental, frente a otros núcleos medievales sumidos hoy casi totalmente en el olvido. Su privilegiada situación estratégica en este sector de la Tierra de Campos despertó desde sus orígenes el interés de las grandes instituciones eclesiásticas leonesas: la colegiata de San Isidoro, la Catedral de León, el monasterio de Sahagún, etc. Este rico repertorio documental se complementa con la colección de diplomas del monasterio de Santa Clara de Villabos, publicada en 1991 por el profesor Ángel Vaca Lorenzo.
A pesar de la proximidad a otros centros políticos importantes como Valderas, Castroverde, Benavente, Villalpando y Castrotorafe, Villaobos supo mantener su personalidad y no acabó siendo fagocitado por el empuje de estas emergentes villas. A ello contribuyó, sin duda, su carácter de solar y centro de operaciones de una de las más importantes familias nobiliarias: los Osorio-Villalobos. Buen exponente de este protagonismo es la concesión en 1173 por los hijos y sucesores del conde Osorio Martínez de un fuero a la villa, que a su vez remitía a la carta foral de Zamora. Del texto conservamos una versión romanceada, de tan sólo cuatro epígrafes, que contiene la particularidad de describir en su sello por primera vez las armas del linaje y de la propia villa: "el sello es un lobo pintado".
A pesar de este apasionante pasado Villalobos no ha sido inmune a los males de nuestro tiempo y como la mayoría de los pueblos zamoranos ha sufrido los estragos de la despoblación, el envejecimiento y la emigración. A mediados del siglo XIX el Diccionario de Madoz describía Villalobos como una villa de 310 casas, 236 vecinos, 944 almas, un convento de monjas clarisas, tres iglesias parroquiales (San Salvador, San Feliz y San Pedro), y una ermita a las afueras bajo la advocación de Nuestra Señora de Velilla. Hoy su vecindario apenas supera las 300 almas y gran parte de su patrimonio arquitectónico ha desaparecido. Pero quedan aún las huellas de su leyenda en su callejero, en su trazado urbano, en su fisonomía y en la toponimia. Como dejó escrito Justiniano Rodríguez Fernández en una certera apreciación: "ha llegado a nosotros, pese a su material decadencia, con lo signos visibles de su antigua dignidad, perpetuados en el lenguaje de la ruinas".
El Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” ha tenido desde su misma creación una vocación que traspasa lo puramente local y quiere ser un elemento dinamizador de la investigación y divulgación cultural de toda la comarca. Por ello, una de sus principales vías de actuación ha sido la colaboración con los municipios para promover los estudios locales. Fruto de esta política ha sido la edición de libros conjuntamente con diversos ayuntamientos, como los de Castroverde, Castrogonzalo, Tábara, Fuentes de Ropel, Santa Croya de Tera, Puebla de Sanabria, Santa Marta de Tera, Villalpando, San Pedro de Ceque, Villamandos, etc., a los que se une ahora esta Historia de Villalobos.
Queda por último felicitar, una vez más, al autor por su magnífico trabajo y agradecer la colaboración prestada por el Ayuntamiento de Villalobos, y en particular a su alcalde: Julio Gómez Fernández, para la edición del presente libro. Este agradecimiento también ha de ser extensivo, una vez más, al Ayuntamiento de Benavente y la Diputación de Zamora por su apoyo constante a todas las actividades que viene desarrollando nuestro Centro de Estudios desde hace años.

Rafael González Rodríguez
Presidente del CEB “Ledo del Pozo”

Isabel Rodríguez Casanova - La circulación monetaria antigua en los valles de Benavente (Zamora) [2002]


Isabel Rodríguez Casanova: La circulación monetaria antigua en los valles de Benavente (Zamora). 183 pp. 24x17. Rústica. 2002. ISBN: 84-920047-4-6.

ÍNDICE

Presentación

Prólogo

Benavente y Los Valles en época romana

I. Catálogo de Materiales.
1. Dehesa de Morales (Fuentes de Ropel).
2. Villaobispo (Fuentes de Ropel).
3. Los Villares (Villanueva de Azoague)
El tesorillo de antoninianos
4. El Pozarcón (Arcos de la Polvorosa)
5. Villa de Requejo (Santa Cristina de la Polvorosa)
6. Petavonium (Rosinos de Vidriales)
7. El Castrión (Coomonte)
8. Santa Eugenia (Morales del Rey)
9. Las Cañamonas (San Cristóbal de Entreviñas)
10. El Piélago (Cimanes de la Vega, León)
11. Belvís (León)
12. Los Paradores (Castrogonzalo)

II. La circulación monetaria en la zona de los Valles de Benavente
1. El inicio de la circulación monetaria
1.a. La circulación monetaria hasta la reforma de Augusto
2. La circulación monetaria en la etapa julio-claudia
2.a. La moneda provincial
2.b. El fenómeno de las contramarcas
2.c. Imitaciones de Claudio
2.d. La moneda partida
2.e. Las guerras civiles del 68-69
3. La época flavia
4. La circulación monetaria bajo los antoninos
5. Del final de los antoninos a Galieno (192/3-259/60)
6. El dominio del antoniniano
7. El Bajo Imperio:
1er Periodo 294-324
2º Periodo 324-fin de la circulación monetaria antigua

Yacimientos y circulación monetaria

Conclusiones generales

Láminas

Bibliografía

Mercedes Simal López - Los condes-duques de Benavente en el siglo XVII. Patronos y coleccionistas en su villa solariega [2002]


Mercedes Simal López: Los condes-duques de Benavente en el siglo XVII. Patronos y coleccionistas en su villa solariega. 320 pp. 24x17. Rústica. 2002. ISBN: 84-920047-6-2.

ÍNDICE

Prólogo.
Presentación.
Introducción.

Capítulo I: La Casa de Benavente, una breve presentación.
1-Orígenes de la familia Pimentel. Sobre la concesión del condado y sus distintos titulares hasta 1576.
2-La concentración de títulos nobiliarios. Del condado de Benavente a la Casa de Osuna.
3-Los atributos del linaje: armas de la Casa de Benavente.

Capítulo II: Los titulares de la Casa de Benavente a lo largo del siglo XVII.
1-Don Juan Alfonso Pimentel Enríquez, VIII conde y V duque de Benavente (1576-1621).
2-Don Antonio Alonso Pimentel Vigil de Quiñones y Herrera, IX conde y VI duque de Benavente (1621-1633).
3-Don Juan Francisco Alfonso Pimentel Ponce de León, X conde y VII duque de Benavente (1633- 1652).
4-Don Antonio Alfonso Pimentel, XI conde y VIII duque de Benavente (1652- 1677).
5-Don Francisco Casimiro Antonio Pimentel de Herrera, XII conde y IX duque de Benavente (1677- 1709).

Capítulo III: Las residencias condales en la villa de Benavente: mejoras constructivas y colecciones que albergaron a lo largo del siglo XVII.
1-Aproximación al patrimonio de los Pimentel. Las distintas residencias condales diseminadas por la Península.
2-Benavente, solar de la familia: las distintas residencias.
3-La Fortaleza.
-Destrucción de la Fortaleza y fuentes para su "reconstrucción".
-De los orígenes de la Fortaleza a las reformas realizadas por el IV y el V conde: 1398-1530.
-La época de don Antonio Alonso Pimentel de Herrera, VI conde-duque (1530-1575).
-El VIII conde-duque don Juan Alfonso Pimentel (1576-1621) y el enriquecimiento de las colecciones: 1576-1619.
-1619-1763. Traslado de piezas y "abandono" de la Fortaleza.
-1808-1809. Incendio y desaparición
4-"El Jardín".
-Orígenes de El Jardín. Estudio de su articulación y usos a través de noticias diversas.
-El tesoro de El Jardín: la colección de escultura.
5-"El Bosque".

Capítulo IV: Los ámbitos del patronazgo de los condes-duques en Benavente: iglesias, conventos y un hospital. 
1-Benavente, marco del patronazgo de los condes-duques.
2-Iglesia de San Nicolás.
3-Iglesia de Santa María del Azogue.
4-Convento de San Francisco.
5-Convento de Santo Domingo.
6-Hospital de Nuetra Señora de la Piedad.

Conclusión.
Apéndice Documental.
Tablas genealógicas.
Fuentes y bibliografía.
Índice de abreviaturas.
Índice onomástico y toponímico.

INTRODUCCIÓN

Hasta ahora, la familia Pimentel había sido ampliamente estudiada a lo largo de la época medieval en diversas facetas, pero durante la Edad Moderna, salvo algunos trabajos puntuales, ha sido muy poca la atención que se les ha prestado.
Debido a la interesante y dispersa documentación que se conserva sobre el papel que desempeñaron como patronos y coleccionistas a lo largo del siglo XVII, decidí emprender un estudio sobre este aspecto.
Para ello, en primer lugar fue necesario esbozar, en la medida que la documentación lo ha permitido, las biografías de los distintos titulares de la Casa y de sus cónyuges y descendientes para poder reconstruir sus distintas trayectorias vitales, calibrar el papel que jugaron en el ámbito cortesano, político y militar, y definir el marco de relaciones de parentesco y “amistades” en las que se movieron, aspectos todos ellos fundamentales para entender y explicar su papel como coleccionistas y patronos.
A su vez, esto me llevó a distinguir muy claramente las diversas actuaciones que los titulares de la Casa ejercieron en los distintos centros donde vivieron y desarrollaron sus carreras a lo largo de la centuria objeto de nuestro estudio:
Benavente, solar de la familia; Valladolid, ciudad en la que prácticamente fijaron su residencia oficial los distintos condes-duques a lo largo del siglo XVII; Madrid, sede de la corte y de los titulares de la Casa durante las épocas en las que disfrutaron del favor real; y Nápoles, la ciudad en donde el VIII condeduque pasó tan sólo siete años pero que marcó un hito en los gustos artísticos y coleccionistas de la familia.
Debido a la complejidad que entraña el estudio de este tema en cada una de ellas, el presente trabajo se centra en Benavente. Sede del señorío, en esta villa zamorana la dinastía de los Pimentel estableció su casa solariega –la Fortaleza-, así como otras dos residencias más acordes con los usos y necesidades de la Edad Moderna: El Jardín, una villa de recreo muy próxima a la Fortaleza, y El Bosque, que cumplía las funciones de cazadero. 
Asimismo, Benavente fue también elegida por los Pimentel para fundar distintos patronatos en iglesias y monasterios de la ciudad, en uno de los cuales instalaron el panteón familiar, reafirmando así la vinculación de la villa con el linaje y convirtiéndola en un lugar de referencia de la dinastía.
Aunque el marco espacio-temporal del estudio -el siglo XVII- es muy concreto, debido a la escasez documental y a la necesidad de calibrar convenientemente la importancia de la labor desarrollada por los condesduques ha sido necesario recurrir y analizar distintos aspectos anteriores y posteriores a este período, o acaecidos en otras ciudades como Valladolid, Madrid y Nápoles.
Ante la ausencia de estudios globales sobre la Casa de Benavente en el siglo XVII, las fuentes consultadas han sido muy diversas.
El grueso de la documentación sobre la Casa de Benavente se conserva en el fondo Osuna de la sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional, ubicada en el Hospital Tavera (Toledo). A pesar de todos los avatares que ha sufrido, en ella se encuentra una rica documentación que ha permitido reconstruir, además de la genealogía y biografías de los titulares de la Casa objeto de nuestro estudio, el papel que desarrollaron como patronos y coleccionistas. Fundamentales también para reconstruir las semblanzas de los distintos condes-duques han sido los fondos de la Biblioteca Nacional de Madrid, la colección Salazar y Castro de la Real Academia de la Historia, la correspondencia del conde de Gondomar conservada en la Real Biblioteca de Palacio y distintos documentos de la sección Órdenes Militares del Archivo Histórico Nacional y del Archivo Histórico de Protocolos de Madrid.
En lo tocante al virreinato napolitano del VIII conde-duque se ha utilizado la documentación conservada en las secciones de Estado y Cámara de Castilla del Archivo General de Simancas. Asimismo, distintos aspectos de la carrera cortesana de los miembros de la familia se han podido conocer gracias a la documentación conservada en el Archivo General de Palacio.
Para el estudio de las distintas intervenciones realizadas en las residencias de los condes-duques, además de las citadas fuentes, gracias a los ricos fondos del Servicio Geográfico del Ejército y a la amabilidad de su personal pude localizar un mapa de Benavente en donde se recoge la única traza de la Fortaleza que se conoce hasta ahora.
Respecto al estudio de la colección familiar, si bien el grueso de la información procede del fondo Osuna también se han hallado datos de interés en el fondo Santa Sede del Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores y en el Archivo General de Simancas.
Para el análisis de los patronatos eclesiásticos de la familia, además de las fuentes ya citadas también se ha consultado la secciones Clero y Consejos del Archivo Histórico Nacional, en donde se conservan en esta última las ya conocidas trazas del panteón de la familia instalado en el benaventano convento de San Francisco, y los fondos del Archivo Histórico Provincial de Zamora, que custodia varios planos del Hospital de la Piedad inéditos hasta ahora.
El estudio que ahora ve la luz fue presentado como Trabajo de Investigación de Doctorado en el Departamento de Historia del Arte II (Moderno) de la Universidad Complutense de Madrid en septiembre de 2000.
Su realización no habría sido posible sin la brillante dirección de Pilar Silva, el apoyo de María Ángeles Toajas, la generosidad de Delfín Rodríguez por su espera, y la amistad e inagotable ayuda de Santiago Llamas y Fidel Ferrero, mis “padrinos” benaventanos, gracias a los cuales entré en contacto con el Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo”, cuyos miembros me ofrecieron generosamente publicar el presente trabajo y me brindaron la posibilidad de visitar su ciudad siguiendo las huellas de los Pimentel de una forma única. A todos ellos, y en especial a Fernando Regueras, con quien pude compartir largas conversaciones sobre el tema y a quien debo el conocimiento de varias publicaciones, piezas y el acceso a colecciones particulares, mi más sincero agradecimiento. Mi gratitud también para doña Pilar Huerga, don Manuel García Guerra y la familia Martínez Cubells, quienes me abrieron las puertas de su casa permitiéndome estudiar algunos de los restos del patrimonio de los Pimentel que ha llegado hasta nuestros días, a Isabel Beceiro por sus orientaciones y acertadas indicaciones sobre los Pimentel que ella tan bien conoce, y a Gráficas Cubichi, por su paciencia y su constante y amable disposición durante la realización de este trabajo.
Mención especial al personal de los distintos archivos y bibliotecas cuyos fondos he consultado para la realización de este trabajo por su amabilidad y ayuda, y al de los museos a donde acudí buscando restos del disperso patrimonio de los Benavente.
Asimismo, mi agradecimiento a los buenos amigos -Gloria Gotor, Silvia Sugranyes, Juan Ramón Sánchez del Peral, Almudena Pérez de Tudela, Leticia de Frutos, Helena Pérez, Jacobo Storch de Gracia, Emy Herrero y Miguel Angel García- que leyeron el manuscrito y me hicieron interesantes sugerencias.
Gracias también a Gema Camarero por sus fotos, a Enrique Pérez Boyero por su ayuda, a Antonio Lizcano por su paciencia con mis problemas informáticos, a todos los que siempre se acordaron de mí cuando entre sus papeles encontraron una noticia de los Pimentel, y a Manuel y a mi familia por su apoyo.
Si bien este trabajo da un paso más en el conocimiento del papel que desempeñaron los miembros de la Casa de Benavente a lo largo de la Edad Moderna como patronos y coleccionistas, todavía es largo el camino que queda por recorrer.

Mercedes Simal López

Francisco Fernández Brime - Apuntes históricos de la villa de Benavente y sus contornos [1998]


Francisco Fernández Brime: Apuntes históricos de la villa de Benavente y sus contornos. 16+34 pp. 15,5x10,5. Valladolid 1881 (Reed. 1998). ISBN: 84-920047-8-9.

José Ledo del Pozo - Historia de la nobilísima villa de Benavente [2000]


José Ledo del Pozo: Historia de la nobilísima villa de Benavente. 28+336 pp. 21x14,5. Zamora 1853 (Reed. 2000). ISBN: 84-931127-7-1.

Edición facsímil de la obra publicada en Zamora en 1853. 
Presentación de José Ignacio Martín Benito. 
Prólogo de Elena Hidalgo Muñoz.

Juan Carlos de la Mata Guerra - Sociedad y prensa en Benavente (siglos XIX-XX) [2001]


Juan Carlos de la Mata Guerra: Sociedad y prensa en Benavente (siglos XIX-XX). 310 pp. 24x17. Rústica. 2001. ISBN: 84-931127-9-8.

ÍNDICE

Prólogo. 
Introducción. 
Siglas y abreviaturas utilizadas.

I. SOCIEDAD 
PINCELADAS DE DOS SIGLOS. 
1. Marco geográfico y consideraciones históricas. 
2. Comunicaciones y medios de transporte: de la diligencia al ferrocarril. 
3. Espacio urbano y vida cotidiana en el tránsito del siglo XIX al XX. 
El urbanismo y la salubridad. 
Aspectos urbanos y sociales de Benavente (1900-1950). 
4. Economía. 
5. Cultura y Educación. 
6. Política y sociedad. 
Una sociedad tradicional. 
Estructura social y conflictos. 
Actividad y organización política. 
7. Vida cotidiana. 
Del siglo XIX al XX. 
Vida social y diversiones. 
Ferias y fiestas.

II.PRENSA. 
A) FUENTES: REPERTORIOS HEMEROGRÁFICOS Y BIBLIOGRÁFICOS. 
B) ANÁLISIS DESCRIPTIVO INTERNO. 
1. Producción periodística. 
2. Aspectos internos y técnicos. 
3. Etapas y contenidos. 
4. Contexto específico. 
C) ANÁLISIS DESCRIPTIVO INDIVIDUALIZADO Y CRONOLÓGICO DE LAS PUBLICACIONES PERIÓDICAS. 
D) CATÁLOGO DE PUBLICACIONES. RELACIÓN CRONOLÓGICA DE PERIÓDICOS DE BENAVENTE Y COMARCA (FICHAS TÉCNICAS).

III.FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA. 
A) FUENTES. 
1. Fuentes impresas. 
a) Fuentes críticas y monográficas sobre la prensa provincial. 
b) Fuentes periódicas. 
c) Fuentes no periódicas. 
2. Fuentes documentales manuscritas. 
3. Fuentes orales. 
B) BIBLIOGRAFÍA.

José Almoína - Monumentos históricos y artísticos de Benavente [2000]


José Almoína: Monumentos históricos y artísticos de Benavente. 5+71 pp. 21,5x15,5. Benavente1935 (Reed. 2000). ISBN: 84-931127-0-4.

José Ignacio Martín Benito - El Achelense en la cuenca media occidental del Duero [2000]


José Ignacio Martín Benito: El Achelense en la cuenca media occidental del Duero. 271 pp. 24x17. Rústica. 2000. ISBN: 84-931127-1-2.

AGRADECIMIENTO

PRÓLOGO

INTRODUCCIÓN.

I. LAS INDUSTRIAS DEL PALEOLÍTICO INFERIOR IBÉRICO. CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS Y TIPOLÓGICAS.

II. CONTEXTO GEOMORFOLÓGICO DE LAS INDUSTRIAS.

III. EL ACHELENSE AL NORTE DEL DUERO. 
1. Cuenca del Esla. 
1.1. El valle del Esla. 
1.2. Valles de los ríos Bernesga, Torío, Porma y Tuerto. 
1.3. Valle del Órbigo. 
1.4. Valle del Eria. 
1.5. Industria lítica del valle del Cea. 
1.6. Valle del Tera. 
1.7. Valle del Almucera. 
2.Cuenca del Valderaduey. 
2.1. Industrias achelenses en el valle del Valderaduey. 
2.2. Manifestaciones achelenses en el valle del Sequillo. 
3. La secuencia achelense en los valles norteños.

IV. EL ACHELENSE AL SUR DEL DUERO. 
1. La fosa de Ciudad Rodrigo. 
1.1. Valle del Huebra. 
1.2. Valle del Yeltes. 
1.3. Valle del Águeda. 
2. El achelense en la cuenca del Tormes. 
2.1. Valle del Gudín. 
2.2. Ribera de Cañedo. 
3. El achelense en los valles sureños.

V. ESTRUCTURA INTERNA Y CARACTERÍSTICAS TECNOLÓGICAS DE LAS INDUSTRIAS ACHELENSES EN LA CUENCA MEDIA OCCIDENTAL DEL DUERO.

BIBLIOGRAFÍA.

LÁMINAS Y FOTOGRAFÍAS.

Isabel Beceiro Pita - El Condado de Benavente en el siglo XV [1998]


Isabel Beceiro Pita: El Condado de Benavente en el siglo XV. 332 pp. 7 láms b/n. 12 figs. 24x17. Rústica. 1998. ISBN: 84-920047-4-6.


ÍNDICE


Prólogo. 
Prefacio. 
Introducción. 
1. Formación del dominio de los Condes de Benavente. 
2. Las rentas del señorío a mediados del siglo XV. 
3. La consolidación del patrimonio. 
4. La casa de Benavente. 
5. El señor, sus vasallos y sus villas. 
6. Las nuevas orientaciones en la renta.

José Ignacio Martín Benito - Cronistas y viajeros por el norte de Zamora [2004]


José Ignacio Martín Benito: Cronistas y viajeros por el norte de Zamora. 328 pp. fotografías b/n. 24,5x17,5. Cartón. 2004. ISBN: 84-933594-0-8. 

ÍNDICE

Presentación.
Agradecimientos.
I. Introducción.
II. Los hitos del camino.
II.1. El paso de los ríos.
II.3. El paso de los puertos.
II.4. El paisaje agrario.
II.4.1. El viñedo.
II.4.2. El cereal.
II.4.3. La sal.
II.4.4. Prados y huertas.
II.4.5. Despoblación.
II.4.6. La arquitectura popular: casas y bodegas.
II.5. Los monasterios.
II.6. El mundo urbano.
II.7. La guerra.
II.8. La diplomacia.
III. Las descripciones de cronistas y viajeros. Catálogo.
III.1. Crónicas medievales.
III.2. Cronistas y viajeros del Renacimiento.
III.3. Viajeros y cronistas del siglo XVII.
III.4. Viajeros de la Ilustración.
III.5. Viajeros de la Guerra de la Independencia.
III.6. Autores y viajeros del Romanticismo y del siglo XIX.
Fuentes y bibliografía.
Índice de lugares.
Índice de ilustraciones.

INTRODUCCIÓN

El norte de la actual provincia de Zamora fue tierra de paso hacia Galicia y Asturias, hacia el Duero y, por el sistema Central, hacia los valles del Tajo y Guadiana. Aquí se daban cita también los caminos que procedían del centro de la Península. Durante la época antigua, la región de los Valles de Benavente se convirtió en paso del camino de Mérida a Astorga (vía de la Plata), donde asomaban mansiones como Pretorium o Brigecio. En los tiempos medievales esta vía se convirtió en el camino de la monarquía leonesa en su colonización y expansión hacia el sur, hacia la Extremadura y la Transierra (Calzada de la Guinea).
Con el tiempo, y cuando los centros de decisión política se fueron trasladando hacia el corazón peninsular, se consolidó el camino real de la Corte a Galicia. Ello hace que sean muchos los viajeros que hagan la ruta desde Valladolid a Galicia o desde Madrid, ya sea por la posta o por otro medio de transporte.
Algunos de estos viajeros recogen esta circunstancia en sus testimonios. Así, Antonio Ponz en 1778 reclama la reconstrucción del puente de Castrogonzalo por ser “obra tan importante, y necesaria, como que es el camino real de la Corte á Galicia”. Camino también de los maragatos como advertía en 1759 el padre Isla en una de sus cartas: “todos los maragatos pasan por Benavente”. El británico Dalrymple, al pasar por Benavente en 1774, hace notar que la ciudad está “en el gran camino de Galicia”, por lo que “pasan por ella a centenares los gallegos”.
Pero estos son también caminos de Santiago, que utilizan los peregrinos en su paso o regreso de Compostela. Algunos de los viajeros dan testimonio de ello, como Claude de Bronseval, hacia 1532: “El día 14... entramos en una región bellísima. Dejando a mano izquierda el camino del monasterio de Moreruela, y tomando a derecha el camino real y directo a Santiago, avanzamos durante tiempo hasta llegar a un valle, en cuya parte central corre un río llamado Órbigo...”.
Pero no solo se viaja por negocios o por motivos políticos o religiosos. En ocasiones el viaje está ligado a la expedición militar. Varios de los testimonios que aquí se recogen tienen que ver mucho con las campañas bélicas. A este respecto resultan reveladores, entre otras, los de los militares ingleses y franceses, protagonistas de la Guerra Peninsular (1808-1814).
Nuestra intención en este trabajo es recoger agrupados los diversos testimonios de cronistas y viajeros, extranjeros y españoles, que a lo largo de los siglos hollaron las tierras del norte de la provincia de Zamora, así como sus impresiones y pareceres sobre el paisaje y sus gentes.

José Ignacio Martín Benito