9 ago. 2014

El CEB "Ledo del Pozo" presenta un libro sobre la Historia de Villalobos


En la tarde del pasado viernes 8 de agosto se presentó en Villalobos un libro editado por el Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” que recoge la historia de dicha localidad.
El acto tuvo lugar en la iglesia parroquial de San Pedro, con la asistencia de un buen número de vecinos que se encuentran a punto de celebrar sus fiestas patronales de Santa Clara (11 de agosto). El alcalde de la localidad, Julio Gómez Fernández, inició el acto con unas palabras de bienvenida a los presentes y reiterando los agradecimientos a las instituciones y personas colaboradoras en esta edición. A continuación intervino el presidente del CEB, Rafael González Rodríguez, quien recordó la labor desempeñada desde hace años por “Ledo del Pozo” en la investigación y difusión de la historia y el patrimonio de la comarca de los Valles de Benavente. Por último el autor de esta monografía, José Ignacio del Amo Lobo, glosó algunos de los aspectos fundamentales de la trayectoria histórica del municipio y fue desgranando los capítulos principales de su libro.





5 ago. 2014

El CEB "Ledo del Pozo" edita la Historia de Villamandos y Villarrabines

El Centro de Estudios Benaventanos "Ledo del Pozo acaba de publicar la Historia de Villamandos y Villarabines. Se trata de una coedición con el ayuntamiento de dicha localidad. La obra consta de 426 páginas, con una tirada de 500 ejemplares. El estudio analiza la evolución del municipio desde las primeras menciones documentales en la Alta Edad Media hasta la actualidad. Incluye también un apéndice documental y el repertorio de fuentes y bibliografía. La edición ha contado con la colaboración de la Diputación de León, el Instituto Leonés de Cultura, el Ayuntamiento de Benavente y la Diputación de Zamora.
El autor, Andrés Charro Fernández, ha realizado un completo y riguroso trabajo de investigación que le ha llevado a consultar documentación en diversos archivos. El CEB con esta edición continua con su política de colaboración con los ayuntamientos de la comarca de Benavente para promover la investigación y la edición de estudios locales. Anteriormente el CEB ya ha publicado otras obras y estudios en colaboración con otros ayuntamientos como los de Castrogonzalo, Fuentes de Ropel, Tábara, Villalpando, Castroverde, Camarzana, Santa Croya de Tera, Tábara, Puebla de Sanabria o San Pedro de Ceque.

PRÓLOGO DE LA OBRA

El conocimiento de la historia de los pequeños pueblos puede ser una forma indirecta de acercamiento a los grandes procesos históricos. Para ello es necesario un planteamiento riguroso que sepa combinar lo local con lo general, y lo general con lo local, en un diálogo recíproco que haga comprensible al gran público los grandes temas de nuestro pasado. A ello hay que añadir la búsqueda de las raíces, el conocimiento de las señas de identidad de los pueblos y la recuperación de sus tradiciones. Quizás por todo ello en los últimos años estamos asistiendo a un renovado interés por los estudios locales, y en particular por las historias municipales.
Este ha sido precisamente el reto asumido por Andrés Charro Fernández: ofrecer un relato histórico minucioso y estructurado de las localidades de Villamandos y Villarrabines, agrupadas hoy bajo un mismo ayuntamiento. En esta ardua tarea se encontró con un primer escollo no menor: la ausencia prácticamente total de documentación municipal. Este grave inconveniente habría desanimado a cualquiera, pero el autor ha sabido suplir esta deficiencia con una exhaustiva búsqueda documental por diversos archivos, así como una profunda revisión bibliográfica. Como el lector tendrá ocasión de comprobar, desde las primeras páginas, son muy numerosos los testimonios inéditos que afloran en esta monografía, y ello es una de las primeras aportaciones a reconocer.
Con un material tan disperso y variado el autor ha sabido construir un discurso muy bien hilvanado y equilibrado en sus principales temas. Aborda en sus capítulos aspectos muy diversos: el pasado romano, la repoblación, la jurisdicción del Concejo de Benavente y más tarde del Condado de los Pimentel, la Vicaría de San Millán, los dominios monásticos y señoriales, etc. Tiene el mérito añadido de que a pesar de ser una obra voluminosa, y con muchos apartados, su lectura no deja de ser siempre amena.
Esta historia de Villamandos y Villarrabines mantiene en todos sus capítulos una vocación divulgadora que es muy de agradecer. El autor ha hecho un notable esfuerzo por hacer comprensibles al lector determinados conceptos técnicos, jurídicos o fiscales, que se suelen dan por sabidos en otras monografías, pero que aquí se desarrollan y explicitan. Las fuentes documentales se combinan con su adecuada contextualización histórica, y con estos fundamentos la síntesis resulta esclarecedora y, además, muy pedagógica. Por eso este es un libro para todos los públicos, tanto para la consulta del historiador como para el lector no especializado.
En fin, un trabajo realizado con todo el cariño por Andrés Charro Fernández para todos sus paisanos, sin perder en ningún momento el rigor y la calidad. Es de justicia reconocer su esfuerzo, pues nos presenta ahora una contribución impagable para preservar las raíces de Villamandos y Vilarrabines, y para perpetuar el legado transmitido por los antepasados. Se hace así realidad la célebre máxima de Cicerón: “la vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos”. La Historia no deja de ser un viaje a través de testimonios memorables, instantáneas irrepetibles e imágenes evocadoras; en definitiva una aproximación a los grandes temas del pensamiento humano. 
El Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” y el Ayuntamiento de Villamandos de la Vega se congratulan de haber podido llevar a buen puerto este proyecto largamente gestado. Para ambas instituciones es un honor presentar a los vecinos el fruto de una colaboración que no tenía otro objetivo que preservar un pedazo de nuestro pasado común. Podemos decir con satisfacción que Villamandos y Villarrabines tienen ya su Historia. Ahora es el momento de conocerla y disfrutarla.
Queda por último agradecer el apoyo recibido a esta publicación de las entidades colaboradoras: Diputación de León, Instituto Leonés de Cultura, Diputación de Zamora y Ayuntamiento de Benavente.

Rafael González Rodríguez
Presidente del CEB “Ledo del Pozo”

Susana Cachón Fidalgo
Alcaldesa de Villamandos de la Vega

El CEB "Ledo del Pozo" edita la Historia de Villalobos



El Centro de Estudios Benaventanos "Ledo del Pozo acaba de publicar la Historia de San Pedro de Ceque. Se trata de una coedición con el ayuntamiento de dicha localidad. La obra consta de 280 páginas, con una tirada de 1000 ejemplares. El estudio analiza la evolución del municipio desde las primeras menciones documentales en la Alta Edad Media hasta la actualidad. Incluye también un apéndice documental y el repertorio de fuentes y bibliografía. Como es habitual colaboran el Ayuntamiento de Benavente y la Diputación de Zamora.
El autor, José Ignacio del Amo Lobo, ha realizado un completo y riguroso trabajo de investigación que le ha llevado a consultar documentación en diversos archivos. El CEB con esta edición continua con su política de colaboración con los ayuntamientos de la comarca de Benavente para promover la investigación y la edición de estudios locales. Anteriormente el CEB ya ha publicado otras obras y estudios en colaboración con otros ayuntamientos como los de Castrogonzalo, Fuentes de Ropel, Tábara, Villalpando, Castroverde, Camarzana, Santa Croya de Tera, Tábara, Puebla de Sanabria o San Pedro de Ceque.

PRÓLOGO DE LA OBRA

Las historias locales constituyen un género historiográfico que no siempre ha gozado del favor de la crítica academicista. Injustamente denostadas frente a la Gran Historia y los estudios regionales, en la justificación de su marginación no falta la enumeración de toda una serie de prejuicios y tópicos achacables solamente a algunos casos muy puntuales. Este carácter de hermana pobre no ha excluido, sin embargo, su utilización habitual en todo tipo de trabajos de investigación, pues a la hora de fijar la trayectoria y pormenores de los pequeños núcleos de población sus aportaciones resultan insustituibles.
Como suele ocurrir en tantas ocasiones, el problema no es de las dimensiones del marco geográfico del proyecto de investigación, sino de la calidad misma del trabajo. Por la misma razón tampoco es de recibo cargar contra una historia local porque su autor no pertenezca al gremio de historiadores formado en universidades, sino por el planteamiento de su obra, la metodología empleada y su aportación al conocimiento histórico.
Historiar el municipio de Villalobos ha sido la tarea afrontada por José Ignacio del Amo Lobo. A ello ha dedicado, me consta, una paciente labor de largos años recopilando documentos y testimonios sobre este pequeño pueblo de la provincia de Zamora. El lector observará desde las primeras páginas que este libro está escrito desde la pasión y la fascinación por este pequeño pedazo de la Tierra de Campos. Ahora, en un gesto que le honra, ha querido hacer partícipes a todos sus paisanos de sus investigaciones, dejando traslucir en sus páginas sus experiencias personales y los recuerdos de toda una vida.
Pero el autor no sólo ofrece pasión en este libro, también plantea un discurso histórico riguroso y perfectamente documentado. Como socio del CEB “Ledo del Pozo” y colaborador habitual de la revista “Brigecio”, José Ignacio del Amo Lobo ya ha demostrado sobradamente su capacidad y solvencia para los estudios documentales y genealógicos. A ello hay que añadir sus aportaciones en otras publicaciones y en diversos blogs y páginas web.
Algunos elementos han jugado a favor de la feliz llegada a puerto de esta monografía. Villalobos ha gozado del beneficio de un importante legado documental, frente a otros núcleos medievales sumidos hoy casi totalmente en el olvido. Su privilegiada situación estratégica en este sector de la Tierra de Campos despertó desde sus orígenes el interés de las grandes instituciones eclesiásticas leonesas: la colegiata de San Isidoro, la Catedral de León, el monasterio de Sahagún, etc. Este rico repertorio documental se complementa con la colección de diplomas del monasterio de Santa Clara de Villabos, publicada en 1991 por el profesor Ángel Vaca Lorenzo.
A pesar de la proximidad a otros centros políticos importantes como Valderas, Castroverde, Benavente, Villalpando y Castrotorafe, Villaobos supo mantener su personalidad y no acabó siendo fagocitado por el empuje de estas emergentes villas. A ello contribuyó, sin duda, su carácter de solar y centro de operaciones de una de las más importantes familias nobiliarias: los Osorio-Villalobos. Buen exponente de este protagonismo es la concesión en 1173 por los hijos y sucesores del conde Osorio Martínez de un fuero a la villa, que a su vez remitía a la carta foral de Zamora. Del texto conservamos una versión romanceada, de tan sólo cuatro epígrafes, que contiene la particularidad de describir en su sello por primera vez las armas del linaje y de la propia villa: "el sello es un lobo pintado".
A pesar de este apasionante pasado Villalobos no ha sido inmune a los males de nuestro tiempo y como la mayoría de los pueblos zamoranos ha sufrido los estragos de la despoblación, el envejecimiento y la emigración. A mediados del siglo XIX el Diccionario de Madoz describía Villalobos como una villa de 310 casas, 236 vecinos, 944 almas, un convento de monjas clarisas, tres iglesias parroquiales (San Salvador, San Feliz y San Pedro), y una ermita a las afueras bajo la advocación de Nuestra Señora de Velilla. Hoy su vecindario apenas supera las 300 almas y gran parte de su patrimonio arquitectónico ha desaparecido. Pero quedan aún las huellas de su leyenda en su callejero, en su trazado urbano, en su fisonomía y en la toponimia. Como dejó escrito Justiniano Rodríguez Fernández en una certera apreciación: "ha llegado a nosotros, pese a su material decadencia, con lo signos visibles de su antigua dignidad, perpetuados en el lenguaje de la ruinas".
El Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” ha tenido desde su misma creación una vocación que traspasa lo puramente local y quiere ser un elemento dinamizador de la investigación y divulgación cultural de toda la comarca. Por ello, una de sus principales vías de actuación ha sido la colaboración con los municipios para promover los estudios locales. Fruto de esta política ha sido la edición de libros conjuntamente con diversos ayuntamientos, como los de Castroverde, Castrogonzalo, Tábara, Fuentes de Ropel, Santa Croya de Tera, Puebla de Sanabria, Santa Marta de Tera, Villalpando, San Pedro de Ceque, Villamandos, etc., a los que se une ahora esta Historia de Villalobos.
Queda por último felicitar, una vez más, al autor por su magnífico trabajo y agradecer la colaboración prestada por el Ayuntamiento de Villalobos, y en particular a su alcalde: Julio Gómez Fernández, para la edición del presente libro. Este agradecimiento también ha de ser extensivo, una vez más, al Ayuntamiento de Benavente y la Diputación de Zamora por su apoyo constante a todas las actividades que viene desarrollando nuestro Centro de Estudios desde hace años.

Rafael González Rodríguez
Presidente del CEB “Ledo del Pozo”